UN RELATO DE TRASLACIÓN DE RELIQUIAS EN LA CASTILLA DEL SIGLO XV: LA OBRA DE ALONSO DE CARTAGENA*

Please download to get full document.

View again

of 8
All materials on our website are shared by users. If you have any questions about copyright issues, please report us to resolve them. We are always happy to assist you.
Categories
Published
UN RELATO DE TRASLACIÓN DE RELIQUIAS EN LA CASTILLA DEL SIGLO XV: LA OBRA DE ALONSO DE CARTAGENA* Resumen POR Luis Fernández Gallardo 1 UNED de Albacete -SEMYR El relato de traslación de reliquias es un
UN RELATO DE TRASLACIÓN DE RELIQUIAS EN LA CASTILLA DEL SIGLO XV: LA OBRA DE ALONSO DE CARTAGENA* Resumen POR Luis Fernández Gallardo 1 UNED de Albacete -SEMYR El relato de traslación de reliquias es un género de literatura religiosa que no tuvo amplio desarrollo en la Castilla medieval. Pero Alonso de Cartagena contribuyó a éste notablemente. En 1453, durante una visita pastoral, decidió trasladar las reliquias de santa Juliana a un lugar más honorable. Compuso un relato de los hechos que se ajusta con rigor a los rasgos del género. Escrito en castellano, contiene una exposición sobre la conveniencia del culto a los santos y sus reliquias de intensa inspiración tomista, que expone con rigor y claridad cuestiones teológicas. Las disposiciones sobre la decoración de la capilla de las reliquias ofrecen por su posición equidistante un interesante testimonio del debate sobre la imagen religiosa que se desarrollaba entonces en Castilla. Palabras clave: Reliquias; culto de santos; literatura religiosa; Castilla; siglo xv; Alonso de Cartagena. AN ACCOUNT OF TRANSLATION OF RELICS: THE WRITINGS OF ALONSO DE CARTAGENA Abstract The narratives of translation of relics is a genre of devotional literature that didn t develop extensively in Medieval Castile. But Alonso de Cartagena contributed to it remarkably. In 1453, during a pastoral visit, he decided to move the relics of St. Juliana to a more honorable place. He wrote an account of these facts that adjusts strictly to the features of the genre. This vernacular text contains an exposition about the cult of saints and their relics, which has an intense Thomist inspiration: it sets theological questions with precision and clarity. The provisions on the decoration of the chapel of the relics offer an interesting testimony of the debate on religious image which is then developed in Castile. Key words: Relics; Cult of saints; Devotional literature; Castile; 15th Century; Alonso de Cartagena. Como citar este artículo / Citation: Fernández Gallardo, L «Un relato de traslación de reliquias en la Castilla del siglo xv: la obra de Alonso de Cartagena». Hispania Sacra 69,140: doi: /hs Recibido/Received Aceptado/Accepted El relato de la traslación de reliquias constituye un género litúrgico-narrativo bien definido dentro de la literatura devota 2, asociado a una de las facetas más * Este trabajo forma parte del Proyecto de Investigación Alonso de Cartagena. Obras Completas, FFI P, Ministerio de Economía y Competitividad, que dirige el Prof. Juan Miguel Valero Moreno (Universidad de Salamanca-SEMYR). 1 / ORCID id: 2 Estudiado con rigor por Heinzelmann Sobre el acto litúrgico propiamente dicho, aunque referido al ámbito germánico, ofrece valiosa información Kühne 2000: características de la religiosidad del Medievo, el culto de las reliquias. 3 En él convergen el torrente de fe popular que tiende a desbordar los cauces que establece la Iglesia y la acción normativa de ésta, que se extiende tanto a la fundamentación teológica de esta práctica piadosa como a su regulación legal. Sumamente significativo a este respecto es el hecho de que la segunda compilación de decretales, la que promovió Bonifacio VIII (1298), incluyó un apartado específico referido a las reliquias y a la 3 Son de especial interés las síntesis de Angenendt 1994: y Copyright: 2017 CSIC. Este es un artículo de acceso abierto distribuido bajo los términos de la licencia de uso y distribución Creative Commons Attribution (CC-by) España 3.0. 522 L. Fernández Gallardo, UN RELATO DE TRASLACIÓN DE RELIQUIAS EN LA CASTILLA DEL SIGLO XV: LA OBRA DE ALONSO DE CARTAGENA veneración de los santos, que se mantendrá en los libros posteriores del Corpus Iuris Canonici. 4 Las circunstancias específicas por las que atravesó la península ibérica en el Medievo determinaron la remoción de numerosas reliquias. Los avatares de las reliquias custodiadas en el Arca Santa de la catedral de Oviedo son paradigmáticos al respecto: en la dramática confusión de la invasión islámica, fueron trasladadas de Toledo a Asturias. El prelado ovetense Pelayo ( 1153) compuso el relato de sus accidentadas peripecias. 5 Y sin embargo, el género narrativo del traslado de reliquias no tuvo un desarrollo relevante en España, donde sus manifestaciones más destacadas asumieron una dimensión nacional y, por tanto, política, por asociarse al culto de santos a los que se atribuía un papel tutelar, protector de la España cristiana. Es el caso de la traslación más notable de época medieval, tanto por la calidad de las reliquias removidas como por la trascendencia del acto litúrgico: la de san Isidoro, cuyos restos fueron llevados a León en 1063 y depositados en el monasterio de San Isidoro, que el rey Fernando I de Castilla erigió en panteón real. El relato de dicha traslación, compuesto en 1064, se incorporó a la Historia Silense, 6 evidenciando de este modo su dimensión política. Habrá que esperar a fines del siglo xiii o comienzos del xiv para poder reseñar otro relato de traslación destacado: el de las reliquias de san Ildefonso, debido al franciscano Juan Gil de Zamora (ca ca. 1318). 7 Por todo ello, adquiere especial importancia la contribución a este género del célebre obispo de Burgos Alonso de Cartagena ( ), una de las figuras más relevantes del panorama político y cultural del reinado de Juan II de Castilla. Dentro de la amplia y variada producción literaria de Alonso de Cartagena ( ), el escrito sobre el traslado de las reliquias de santa Juliana ocupa un lugar en cierto modo marginal: no figura siquiera en la meritoria y rigurosa relación de los testimonios textuales de su obra vernácula. 8 Ciertamente, su naturaleza de documento que da fe de los actos de dicha traslación podía justificar que se prescindiera de él en la consideración de la producción propiamente literaria del prelado burgalés. De hecho, la primera biografía de don Alonso, que contiene un detallado catálogo de su obra literaria, no hace mención a este texto, en tanto que se refiere a los actos solemnes de la traslación. 9 Y sin embargo, esta obra constituye un testimonio cabal de dicho género litúrgico-narrativo. 4 Liber Sextus 3.22; Clementinae 3.16; Extravagantes Communes Historia de Arcae Sanctae translatione, ápud Flórez 1789: Asimismo se compuso otro relato a fines del siglo xii o comienzos del xiii, contenido en sendos manuscritos, francés e inglés, respectivamente, que realza los elementos legendarios (Kohler 1897). 6 Acta translationis corporis S. Isidori, ápud Lorenzana 1862: cols Historia Silense: Fita Morrás No escapó, en cambio, a la diligente mirada del P. Serrano, quien en su biografía del prelado burgalés llamó la atención sobre la pastoral que precede al relato de la traslación, indicando someramente sus contenidos (Serrano 1942: ). Partiendo de tales indicaciones, incluyó Morrás sólo parte del texto completo de la traslación, el sermón, en su muy completa bibliografía sobre Cartagena (Morrás 1991: 230). 9 De actibus Alfonsi de Cartagena, ápud Lawrance 2000: 150. I. Génesis del texto Esta obra surge en el desarrollo de la actividad pastoral del prelado burgalés, circunstancia de la que él mismo dejó constancia en el propio texto. 10 En efecto, en 1453 llevó a cabo don Alonso una visita pastoral, recorriendo la parte norte de su diócesis. En Santillana estuvo de enero a marzo, resolviendo diversos asuntos. Se alojó en la casa del capiscol Diego Gómez de Santillana. 11 En enero pronunció sentencia en el pleito suscitado por las quejas de los beneficiados de la colegiata de Santillana acerca de los apremios de los visitadores de la sede burgalesa, que les exigían, a pesar de las exenciones que aquéllos alegaban, «Procuración, nin Vesitacion, nin Cathedratico, nin Susidio, nin otro cualquier derecho». 12 Ya en este documento, surgido en el marco de la potestad jurisdiccional del prelado, se manifiesta el interés de don Alonso por la iglesia y reliquias de santa Juliana, interés acrecentado por el hecho de que casi habían caído en el olvido dichas reliquias. Ni siquiera se sabía dónde yacían. En la Traslación se apelaría a la «communis opinio» como garante de que la iglesia de Santillana poseía el cuerpo de la santa que le daba nombre. 13 De ahí que el obispo burgalés se afanara en la búsqueda del cuerpo de la santa, que finalmente fue hallado, junto con otras reliquias. Así, pues, ya antes del veintiocho de enero habían sido localizadas las de santa Juliana y se había decidido trasladarlas a un lugar más decoroso. A partir de ahí comienzan las gestiones para el traslado: tratarlo con los beneficiados de la iglesia colegial, con los vecinos más preeminentes de la villa, notificarlo al titular del señorío, el Marqués de Santillana, que había de dar su consentimiento. Tales gestiones se extendieron a lo largo del mes de febrero, acordándose finalmente que los actos de la traslación tuvieran lugar ya en el mes de marzo. 14 De regreso a Burgos, don Alonso comunicó todos estos extremos al deán y cabildo de la catedral, quienes habían de dar su consentimiento en lo relativo al cambio de la festividad de santa Juliana, que pasó a celebrarse el día de la traslación de sus reliquias. Dicho consentimiento quedó formalizado en un documento, que da testimonio de la reunión del obispo con su cabildo, celebrada en la capilla de santa Catalina, a la sazón sala capitular, el 16 de septiembre de Dicha carta incorporó el texto de la traslación, por lo que constituye su testimonio más antiguo. II. Estructura y rasgos génericos El documento en cuestión se confeccionó para hacer públicas las decisiones acordadas por el obispo y su 10 «Lo qual considerando Nos el dicho Don Alfonso Obispo de Burgos, quando en este año presente [= 1453] andovimos por diversas partes de nuestro Obispado...» (Alonso de Cartagena, Traslación de las reliquias de Santa Juliana [= Traslación], ápud Escagedo Salmón 1927: 375. Existe asimismo una copia manuscrita del siglo xviii, elaborada para el P. Flórez, que no figura en la citada bibliografía de Morrás (Biblioteca Nacional de España [= BNE], ms. 9550, ff. 513 rº-520 vº). 11 Como informa la sentencia pronunciada a favor del cabildo de Santillana (Escagedo Salmón 1927: 366). 12 Sentencia pronunciada por don Alonso de Cartagena el 28 de enero de 1453 (ibídem: 365). 13 Traslación: Traslación: Ibídem: 380. L. Fernández Gallardo, UN RELATO DE TRASLACIÓN DE RELIQUIAS EN LA CASTILLA DEL SIGLO XV: LA OBRA DE ALONSO DE CARTAGENA 523 cabildo, que regulan el culto y devoción de las reliquias de santa Juliana. Como preámbulo y justificación de tales disposiciones se incluyó la Traslación, obra en la que cabe distinguir dos partes claramente diferenciadas dentro del continuum textual, que se refieren a diferentes momentos del proceso de traslación de las reliquias. En primer lugar, un sermón sobre la licitud del culto de las reliquias. 16 Se desarrolla una reflexión teológica que deriva en una suerte de historia de la moral desde una perspectiva trascendente, que va a constituir el marco en que se sitúa el culto de las reliquias. Así, los medios de que dispone el hombre para alcanzar el mayor bien, la visión y fruición de Dios, constituyen dones divinos: razón natural, Decálogo, Redención, predicación apostólica, ejemplo de mártires. Se ha considerado el sermo como forma antigua y autónoma de la traslación de reliquias; podía incluir disquisiciones teológicas, 17 como en el caso de la obra de Cartagena. Tras la sección homilética figura el relato propiamente dicho de la traslación: localización de las reliquias, decisión de su traslado a lugar más decoroso y eminente, gestiones necesarias y ceremonias de traslado. 18 Sin solución de continuidad le siguen las disposiciones de carácter litúrgico que estableció el obispo burgalés: la invocación de santa Juliana tras la de la Virgen María. 19 La cláusula absoluta que marca la transición a la siguiente sección del documento 20 viene a representar el cierre del texto de la Traslación, al determinar inequívocamente la serie completa de los actos ceremoniales y litúrgicos que constituyen el objeto de la narración. Rasgo formal característico de los relatos de traslación es el uso de la primera persona del plural, con que se indica la participación del autor en los hechos referidos. 21 En la obra de Cartagena, dicha forma pronominal no sólo indica su participación en los hechos referidos, sino que constituye un plural mayestático con el que se expresa el ejercicio de la potestad episcopal. La estructura que presenta la Traslación responde, pues, a las pautas propias de un género bien definido, que se había configurado a lo largo de una larga tradición, en la que la parte narrativa constituía el núcleo esencial. 22 Cartagena se ajustaba al molde formal adecuado a los contenidos que se proponía transmitir, poniendo así de manifiesto una decidida voluntad de forma en la articulación del discurso. El hecho de que presente un desarrollo más amplio el sermón introductorio, con la meditada reflexión teológica que se despliega para avalar la práctica piadosa del culto a las reliquias, es revelador de la índole reflexiva de su genio intelectual, que se proyecta asimismo sobre su religiosidad. III. Un sermón Calificada de pastoral por el P. Serrano 23, el sermón introductorio constituye efectivamente una carta dirigida por el prelado a sus diocesanos 24, para mostrarles el verdadero sentido y finalidad del culto de las reliquias de santa Juliana, cuyo descubrimiento y traslado había promovido. Don Alonso obvia la consideración de las virtudes de la santa, adoptando una perspectiva más abstracta: el significado religioso del culto a los santos y sus reliquias en general. Frente al carácter concreto, local asociado al culto a las reliquias, el obispo de Burgos optaba por genéricas consideraciones sobre la índole piadosa de dicho culto. No se extenderá en el recuerdo del martirio de la santa como testimonio de fe. Así, pues, no la devoción a la santa, sino la devoción en general es lo que constituye el objeto de los desvelos pastorales del prelado burgalés. 1. Una reflexión teológica: beatitud y progreso moral del hombre El punto de partida de las reflexiones de don Alonso es el amor de Dios al hombre, creado a su imagen y semejanza. Este amor es el que lo mueve a proveerle de aquellos medios que le permitan alcanzar «el mayor bien, e don que pensarse pueda» (Traslación: ). En primer lugar, se determina cuál es ese mayor bien: «la Bienaventurança perdurable». 25 En este punto, Cartagena procede a una distinción más propia de la disquisición teológica que de la homilía pastoral. Dicha bienaventuranza perdurable en tanto que objeto se identifica con Dios, pero, en tanto que acción del hombre para su consecución, se corresponde con la visión y fruición de Dios. A través de la prosa vernácula se transparenta el rigor de la reflexión teológica. Visión y fruición son conceptos netamente delimitados por la ciencia teológica. El primer término es un cultismo utilizado desde los primeros monumentos literarios castellanos, especialmente por autores del mester de clerecía. 26 En el contexto de la Traslación remite a la doctrina tomista de la visión beatífica, con la que se identifica la felicidad del hombre, el «mayor bien». 27 El segundo es asimismo un cultismo, entonces de reciente incorporación al castellano, sobre la base de los testimonios reunidos en el Corpus del Nuevo Diccionario Histórico del Español. Se documenta por primera vez en Enrique de Villena. 28 La doctrina tomista de la fruición, con su distinción entre el objeto o fin de ella y su obtención es 16 Ibídem: Heinzelmann 1979: Traslación: En cierto modo, se ajusta tal secuencia al esquema considerado por Heinzelmann 1979: (origen, traslación y llegada de las reliquias al lugar determinado). 19 Traslación: «E esto assi fecho...» (ibídem: ). 21 Heinzelmann 1979: «Der eigentliche «Prototyp» der Translationsberichte [...] besteht aus einer selbständigen Erzählung, zu der ein Prolog und selbst ein Epilog treten kann». (Ibídem: 53). Del cultivo de este género en España ofrece una indicación a través de los supuestos testimonios perdidos Deyermond 1990: Serrano 1942: Así consta en la salutación: «... á todas, é qualesquier personas Eclesiasticas é seglares de la tierra de Asturias de Santillana, é todas las otras tierras é logares de nuestro Obispado salud e bendicion». (Traslación: 368). 25 Traslación: Bustos Tovar 1974: y, sobre todo, Nuevo Diccionario Histórico del Español [= NDHE], s.v. visión http://web.frl.es/cndhe/ view/inicioexterno.view 27 «... ultima et perfecta beatitudo non potest esse nisi in visione divinae essentiae». (Santo Tomás de Aquino, Summa Theologiae, I-II, q. 3, a. 8). 28 NDHE, s.v. fruición. 524 L. Fernández Gallardo, UN RELATO DE TRASLACIÓN DE RELIQUIAS EN LA CASTILLA DEL SIGLO XV: LA OBRA DE ALONSO DE CARTAGENA perceptible en la terminología utilizada. 29 De este modo, el sermón introductorio adquiere una densidad doctrinal, un rigor teológico más propio del texto concebido para la lectura individual que para ser pronunciado ante los fieles reunidos en la iglesia de Santillana. A la consecución de ese bien supremo se subordinan los diferentes medios que permiten «guiar la vida temporal en este mundo movible e lleno de alteraciones, é mudanças, por que mereciesen reçebir este don» (Traslación, p. 369). En primer lugar, la razón natural y el entendimiento, concebidos como dones otorgados por Dios para que el hombre pudiese conocer lo honesto para seguirlo y lo deshonesto para evitarlo. La razón natural referida al orden moral se corresponde con la ley natural. Y en este punto se advierte de nuevo la inspiración tomista de los argumentos desarrollados, procedentes de la exposición del Aquinate acerca de la ley natural 30, que se enmarca en una concepción que atribuye a la ley una función pedagógica en la vida moral. 31 La caída del hombre en el pecado hasta el extremo de provocar la ira divina y decidir el exterminio del género humano a excepción de Noé ponía de manifiesto la insuficiencia de la razón y el entendimiento para conocer y seguir adecuadamente el bien. 32 Fiel a la letra de la Escritura, don Alonso, urgido por su insobornable rigor intelectual, ha de hacer una precisión: a pesar de que ésta refiera que Dios se arrepintió de haber creado al hombre 33, alega que en Dios no cabe arrepentimiento. Aunque la observación venga dictada por principios teológicos (en la perfección divina no cabía el error o corrección del curso providencial), se acoge a un locus bíblico para demostrar que en Dios no es posible el arrepentimiento. Y sin embargo, acepta como indiscutible la letra del relato bíblico sobre el Diluvio. 34 En este punto el optimismo racional de Cartagena llegaba al límite establecido por la fe cristiana: la razón natural es sólo un medio que ayuda a discernir el bien del mal, pero no garantiza la salvación, que procede de la gracia. Por ello, Dios otorgó el Decálogo, de manera que la 29 «E por que el mayor bien, e don que pensarse puede era é es la Bienventurança perdurable, que es él mesmo, considerándole como á objeto della é la Visión, é fruicion del, considerandola respectivamente á la action del Ome que aquella bienaventurança alcançase...» (Traslación: ). Cfr.: «Ad tertium dicendum quod, sicut supra dictum est finis dicitur dupliciter, uno modo, ipsa res; alio modo, adeptio rei. Quae quidem non sunt duo fines, sed unus finis, in se consideratus, et alteri applicatus. Deus igitur est ultimus finis sicut res quae ultimo quaeritur, fruitio autem sicut adeptio huius ultimi finis». (Santo Tomás de Aquino, Summa Theologiae, I-II, q. 11, a. 3). 30 «Quia vero bonum habet rationem finis, malum autem rationem contrarii, inde est quod omnia illa ad quae homo habet naturalem inclinationem, ratio naturaliter apprehendit ut bona, et per consequens ut opere prosequenda, et contraria eorum ut mala et vitanda». (Santo Tomás de Aquino, Summa Theologiae, I-II, q. 94, a. 2). 31 Álvarez T
Similar documents
View more...
We Need Your Support
Thank you for visiting our website and your interest in our free products and services. We are nonprofit website to share and download documents. To the running of this website, we need your help to support us.

Thanks to everyone for your continued support.

No, Thanks