González Blanco - 1997 - La Magia en Los Siglos IV-V a La Luz de Las Obras de San Juan Crisóstomo

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González Blanco - 1997 - La Magia en Los Siglos IV-V a La Luz de Las Obras de San Juan CrisóstomoGonzález Blanco - 1997 - La Magia en Los Siglos IV-V a La Luz de Las Obras de San Juan Crisóstomo
  Xaip,. Homenaje al Prof F. Gaseó, Sevilla, 1997 LA MAGIA EN LOS SIGLOS IV V LA LUZ DE LAS OBRAS DE SAN JUAN CRISÓSTOMO I Estado de la cuestión A GONZÁLEZ BLANCO A FERNANDO GASCÓ. amigo siempre vivo en el corazón de sus amigos y en la perennidad de su limpio magisterio Desde siempre era conocido por los lectores de los escritos de San Juan Crisóstomo la considerable relevancia que tiene el tema de las supersticiones en la infonuación que nos suministran sus sermones. Ya en 1876 está constatado el hecho 1 y con bastante relieve, aunque no quizá con la valoración que merece. El interés de los problemas relacionados con la magia para la comprensión de la Historia Antigua viene puesto de relieve por la investigación del último medio siglo, cada vez con más insistencia y precisión. La aparición del libro de Dodds en 1951 fue un hito en la fommlación del tema 2; y artículos como el que Straub publicó sobre Alejandro Severo y los matemáticos en los coloquios de Bonn sobre la Historia Augusta 3 son piezas decisivas para captar la evolución de la cultura tardoantigua y para comprender el contexto histórico que este tipo de asuntos penniten captar. La aportación que los datos de la obras del Crisóstomo proporcionan en este campo fue esbozada por la tesis doctoral de M. Striedl leida en 1948 sobre creencias populares de los antiguos según las obras de San Juan Crisóstomo 4. El trabajo no es l Recogido en un libro que aparece sin que conste el autor, SI, Chrysoszom s Piclure of he Re/ir; ion of his Age (Londres, Society for promoting Christian Knowledge, 1876 ). pp. 130 ss. 2 E R Dodds. Los griegos y lo irracional. 2 ed. en español (Madrid 1980), con un apéndice so breo la teurgia pp 265-292 en el que se recoge abundante material sobre esta dimensión de la actividad para1núgica. 3 J Straub. Scvcms Alcxandcr und die Mathematici . Hisloria Augusla-Coloquium (Bonn 1968/69). 247-272. El mismo tema fue vuelto a tratar en el mismo foro por R Svme pocos años después y es admirable que no muestre conocer el trabajo de Straub al que ciertamente es inferior. Cfr. R Syme, Astrology in the Historia Augusta , Hisloria Augusra-Colloquium (Bnnn 1972/74). 291-309. 4 P Markus Striedl, Anliker Volksplauhe hei Jolwnnes Chnãsoszomus. Inaugural disserlarion \'erfásl wul der Flohm Philosophischm Fakuilal der Julius-Maximilian Uni1·ersiliir Wiirz. Jurg 7 11r Erlangung der l'lulo.wpliisc/im Doklorwürde ,·crgelc:;r m11 '. Markus Srriedl (M.S. F. . 11 s Scfn,·cln/im Main (\\'ü¡·¿hurg l ' 48) rinédito). liemos podido consultarlo en la biblioteca de la Universidad de Würzburg. El trabajo está estructurado demasiado sistemáticamente. Plantea en el el primer capítulo el problema del fundamento de  538 A. GüNZÁLEZ voluminoso: ochenta páginas de texto más otras cuantas con pasajes de las obras del santo citados en griego. Consta de tres capítulos que tratan de la fe en los demonios; de la magia y campos anejos; y de la astrología y la mántica: con una introducción y un resumen final, amén de las notas. Recoge casi todo el material descriptivo, pero nd profundiza en el dinamismo y dialéctica del tema en el pensamiento del santo predicador. Algo parecido podría decirse, en su tanto, del artículo de A. A. Barb sobre la pervivencia de las artes mágicas en el siglo IV, en el que dedica un párrafo al testimonio del Crisóstomo, con el que demuestra, efectivamente, la vigencia de la magia entre los oyentes del predicador constantinopolitano 5ã Nosotros mismos tocamos tangencialmente el tema al ocupamos del problema de la ciencia en la época del Crisóstomo, pero sin pretender entonces tratar directamente de la magia  ã Y es precisamente esto lo que hoy queremos abordar aquí por varias razones: primero porque las obras de nuestro autor no sólo son testimonio de que sus contemporáneos admitían la eficacia de la magia, sino que también él nusmo creía en ella; segundo porque es un dato de primera importancia para la comprensión del sincretismo que se da en este final del siglo IV y de la asimilación entre paganismo y cristianismo y para captar de este modo la génesis del mundo medieval. la magia, que es la operatividad de los demonios; en el segundo las formas de magia activa y en el tercero las de la magia adivinatoria. Pero es el caso que la magia pertenece al ámbito de lo irracional y no se deja someter a sistema y así Striedl tiene que tratar de las consultas a los adivinos para hallar el dinero perdido en el capítulo en el que se ocupa de las acciones mágicas y p.e. en el de la adivinación se ve obligado a hablar de las actividades apotropaicas porque antes no ha tenido ocasión de hacerlo y a pesar de que el tema tiene poco que ver con el contenido del apartado. Creemos preferible. pues. un orden menos sistemático y más descriptivo. El Crisóstomo habla de alta magia o astrología y de magia popular adivinatoria (Mántica): y habla de magia apotropaica; de magia maléfica; de magia curativa y de magia blanca. 5 A.A. Barb. TI1e Survival ofMagic Arts . en The Conjlicr be een Paganism ami Christianiry in ril fourth Century editado por A. Momigliano (üxford 1964), p. 106: En el mismo siglo IV San Juan Crisóstomo proclama como mártir a una tirme madre cristiana que prefería ver morir a su hijo enfenno o a su marido antes que poner sobre ellos uno de esos amuletos mágicos que solían usarse en aquel tiempo Aun si diez mil personas de las que usan de tales costumbres le adujesen argumentos filosóficos diciéndole 'todo lo que hacemos es invocar a Dios y nada más' o cosas similares, la anciana mujer creyente sabe que tales prácticas son idolatría . Si se le objeta pero no es idolatría sino sólo un encantamiemo ·, el Crisóstomo responde: Esa es precisamente la idea satánica, el método del diablo. introducir la pócima venenosa en un recipiente de miel . Una única cncantación (si es que se puede hablar así) le queda al creyente. encomendarse a la voluntad de Dios: y una sola acción etcctiva o praxis (para usar la palabra griega que en el lenguaje profesional o mágico significa el ritual cen:monial): hacer el signo de la cruz. Este es el ideal. la teoría religios<J sin C<ãmpromisos. Sin embargo en la práctica probablemente un porcentaje muy sustancial de cristianos contemporáneos llevaban amuletos. De no ser estu así, esta parte de la homilía no tendría sentido. así como tampoco otras condenas similares de otros autores cristianos. ya que la predicación del Crisóstomo se dirige a los cristianos y no a los paganos. 6 A. González Blanco. El problema de la ciencia en el Bajo Imperio: San Juán Crisóstomo y el Hermetismo . Hispania Allliqucl 8 (197il). 201-214.  L M GI EN LOS SIGLOS IV-V 539 II. El lenguaje La semántica que el Crisóstomo emplea para referirse al ámbito de la magia no parece ser alsolutamente coherente, sino más bien de índole descriptiva y polémica. En tal uso del lenguaje da la impresión de que los significados de cada palabra o son equivalentes con los de las otras o por lo menos en la realidad son las mismas personas las que se mueven en todos esos mundos diversos conceptualmente. El santo habla de A) Astrología con conceptos como 7 Ct(JTpoAÓ (OL (ÉIJIJWU; 1 (EIJIJEO AO (OV (HIJ B) Magia para la que usa las palabras ¡;.á-y oc; (Ór¡c; 1 (OETEÚ¡.LO TQ f:7ro-oto'IÍ e 1 ¡;.a ytKa e f:1rcy0ác; C Adivinación {tálJTEtc; IJEKpO¡.LO IJTEÍ Q IJEKUO¡.LO IJTEL' Q Adivinación por medios concretos y particulares oiwvw¡;.óc; 1 oiwví\ELv KAr¡OOIJL(J¡.LÓ e D) Engaño del pueblo por medio de estos usos u otros parecidos a1ráTr¡c; 7r á /JO 80 U¡.LO T01rOLEtlJ 1rO pO Tr¡P'IÍ aH E) Mundo del hampa dentro del mismo contexto ¡.LO ( (O IJEÚW AV¡.LEWIJ aú¡;.{3o\ov F) Diversos usos del pueblo con sentido más o menos mágico a1rovory 1 o a{3oMw / 0:\c; 8pr¡VEUOW ¡; (VIJWKW ¡; KWOWIJ Kpwr¡ aTf¡¡;.wv {3óp{3opoc; 1 1rr¡'Aóc; 01r01J01Í 7 Permítasenos ofrecer el léxico sin mucha atención los signos diacríticos y sin pretensión de hacer un estudio de las palabras. Las ofrecemos en los casos en los que más suelen aparecer en las obras que estudiamos y nuestro intento aquí es únicamente ofrecer una panorámica del campo semántico empleado por el autor. Es para que tal conste por lo que deliberadamente hemos descuidado los planteamientos filológicos. El interés de este trabajo no es de índole lingüística sino dialéctica: bosquejar el papel de la magia en la mentalidad y antropología de la sociedad greco-parlante de fines del siglo IV.  540 1rEpÍCI.7rTCX 1rOLÚIJ / 7rEOEÍ: J 7rÉTCXACX rEptá rTW f/>CXP{WKEÍCX f/>ÍATpcx 1rEptáap.CXTCX A. GONZÁLEZ Pero cualquier clasificación se escapa ante el uso concreto de las palabras. Así los magos del evangelio son maggoi pero a la vez son astrólogos, ya que en su arte han visto la estrella. La astrología tiene mucho que ver con la gennesis y por tanto con la heimarmene y buena parte de la mántica viene determinada por las enseñanzas de las estrellas. Del mismo modo otras formas de hablar van íntimamente relacionadas y se habla per modwn unius de magos y envenenadores (epaoidai kai magganeis). Las paratereseis se refieren en primer lugar a ritos de religiones pagana o judía, pero también parece referir el vocablo a prácticas medicinales o por lo menos relacionadas con esperados efectos medicinales. La necromancia puede ser un campo perfectamente diferenciado pero probablemente la practicaban las mismas personas aludidas en los otros campos semánticos. Y en qué medida todos los aludidos en estas expresiones sean también los mismos a los que califica de thaumatopoieis, de apares o de plarwi es cuestión a detenninar, pero parece lo más probable. Buscando claridad podemos dividir nuestra exposición en los siguientes campos o ámbitos: 1. Astrología 2.-Adivinación 3.-Necromancia 4.-Prácticas de augurios, ómenes, sortilegios 5. Magos maléficos en sus diversas especies: envenenadores, dadores de filtros, hacedores de libaciones etc. 6.-Curanderos o la magia en la medicina (los que hacen paratereseis) 7.-Prestidigitadores Ill l strología San Juan Crisóstomo deja ver las creencias de la sociedad de su tiempo en este campo al hablar de dos cosas: de los magos del evangéli,1 que vienen guiados por la estrella a adorar a Jesús y al hablar de la Jzeimannene. Los magos que vienen de oriente son guiados por Dios: Esto es lo que hace el mismo Dios. como en el caso de los magos: no los hace guiar por un ángel, ni por un profeta, ni por un apóstol: no por un evangelista, sino ¿cómo los guía'/. Por medio de una estrella (Mt 2¡: dado que ellos se dedicaban a semejante actividad, por tal actividad los guía ... y no era una estrella, sino que Él mismo se daha a cmwcer 8. Y el sentido del pasaje. la mente del Crisóstomo y la imagen de su época se completa con otro texto: Porque eran magos y su actividad se ocupaba de las estrellas, se les X In ir III. 2 PG 62 6/S
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