Gentrificación, clase y capital cultural: transformaciones económicas y socioculturales en barrios pericentrales de Santiago de Chile

Please download to get full document.

View again

of 28
All materials on our website are shared by users. If you have any questions about copyright issues, please report us to resolve them. We are always happy to assist you.
Published
Gentrificación, clase y capital cultural: transformaciones económicas y socioculturales en barrios pericentrales de Santiago de Chile
  Reis .   Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. Nº 166 , Abril - Junio 2019, pp. 3-22 Hernán Marín: Universidad de Chile | hmarin@fen.uchile.cl Javier Ruiz-Tagle:  Pontificia Universidad Católica de Chile| jaruiz-tagle@uc.cl Ernesto López-Morales:  Universidad de Chile | elopez@uchilefau.cl Hernán Orozco: Universidad de Chile | hernan.orozco@ug.uchile.cl Sadia Monsalves:  Universidad de Chile | s.monsalvesr@gmail.com Gentrificación, clase y capital cultural: transformaciones económicas y socioculturales en barrios pericentrales de Santiago de Chile Gentrification, Class and Cultural Capital: Economic and Socio-Cultural Transformations in Peri-Central Neighborhoods of Santiago de Chile  Hernán Marín, Javier Ruiz-Tagle, Ernesto López-Morales, Hernán Orozco y Sadia Monsalves doi:10.5477/cis/reis.166.3 Palabras clave  Análisis de Correspondencias Múltiples (ACM)• Conflictos simbólicos• Diferenciación social• Gentrificación• Prácticas y consumo culturales Resumen Las descripciones socioculturales de la gentrificación en Santiago se han concentrado en el «nuevo habitante», sus estilos de vida y la oferta cultural y comercial asociada, pero sin acercarse a alguna variable explicativa. Este artículo pretende abordar las transformaciones socioculturales de estos barrios, no solo describiendo los síntomas de las luchas simbólicas observadas (prácticas y consumo cultural), sino profundizando sobre sus factores estructurantes. A partir de una encuesta en cuatro barrios pericentrales, un Análisis de Correspondencias Múltiples (ACM) y un análisis de respuestas abiertas, se observaron importantes diferenciaciones en preferencias y gustos culturales, marcadas por variables como la edad y el nivel socioeconómico, lo cual enfatiza el rol de factores culturales en la «presión de desplazamiento», dentro de un proceso de gentrificación. Key words Multiple Correspondence  Analysis (MCA)• Symbolic Conflicts• Social Differentiation• Gentrification• Cultural Practices and Consumption Abstract The socio-cultural descriptions of gentrification in Santiago have concentrated in the ‘new resident’, his/her lifestyles, and the associated cultural and commercial supply, but without approaching some explanatory variable. This article seeks to tackle the socio-cultural transformations of these neighborhoods, not only describing the symptoms of the observed symbolic struggles (cultural practices and consumption), but delving into its structuring factors. From a survey in four peri-central neighborhoods, a Multiple Correspondence Analysis (MCA) and an analysis of open responses, important differentiations in cultural preferences and tastes were observed, marked by variables like age and socioeconomic level, which emphasizes the role of cultural factors in the «displacement pressure», within a process of gentrification.Marín, Hernán; Ruiz-Tagle, Javier; López-Morales, Ernesto; Orozco, Hernán y Monsalves, Sadia (2019). «Gentrificación, clase y capital cultural: transformaciones económicas y socioculturales en barrios pericentrales de Santiago de Chile». Revista Española de Investigaciones Sociológicas, 166: 3-22. (http://dx.doi.org/10.5477/cis/reis.166.3) La versión en inglés de este artículo puede consultarse en http://reis.cis.es ""  Reis .   Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. Nº 166 , Abril - Junio 2019, pp. 3-22 4 Gentrificación, clase y capital cultural: transformaciones económicas y socioculturales.... I NTRODUCCIÓN 1 La gentrificación se puede entender desde un mercado que «la produce» o desde una sociedad que «la consume» (Lees, Slater y Wyly, 2008), y actualmente hay mucha aper-tura para entender la relación entre ambos factores (Slater, 2006). Las descripciones político-económicas de la gentrificación en Santiago enfatizan cuatro procesos: 1) polí-ticas de suelo y construcción que incentivan la desinversión y el redesarrollo a gran escala en ciertos barrios, 2) apropiación privada de la brecha de renta de suelo, 3) concentra-ción de la actividad inmobiliaria y de orga-nismos financiadores, y 4) desplazamiento de hogares pobres por encarecimiento de la vivienda (Casgrain y Janoschka, 2013; Ló-pez-Morales, 2013, 2015a; López-Morales, Gasic y Meza, 2012; López-Morales, Meza y Gasic, 2014). Estos han ocurrido sobre todo en el pericentro 2 , mostrando a Santiago como un caso crucial en donde el urbanismo proempresarial y la gentrificación neoliberal resaltan en el debate, tal como otros han mostrado en ciudades europeas (Sorando y  Ardura, 2016).Por otra parte, las descripciones socio-culturales se concentran en caracterizar al «nuevo habitante» que «vuelve» al centro debido a una valoración de los atributos centrales de la ciudad, y sus estilos de vida urbanos, las nuevas tendencias de vivienda y la oferta cultural y comercial asociada (Contreras, 2011, 2016; Inzulza-Contardo, 2012). Desde ahí, varias tipologías de habi-tantes se plantean, «gentries», «transitorios urbanos», «decadentes», «precarios», etc. 1  Los autores Javier Ruiz-Tagle y Ernesto López Morales agradecen el apoyo de los siguientes fondos: Fondecyt Regular N° 1151287 y COES (Proyecto Fondap N° 15130009) ; Fondecyt de Iniciación N° 11150426, Inser-ción de Capital Humano Avanzado en la Academia (Co-nicyt Folio N° 79150032), y CEDEUS (Proyecto Fondap N° 15110020). 2  Comunas del Gran Santiago que bordean el centro histórico, pero que no son periféricas. Sin embargo, dichos estudios no capturan las diversas relaciones, fuerzas y capitales que configuran el posicionamiento de estos habitantes en el espacio social chileno. El presente artículo pretende abordar las com-plejas transformaciones y conflictos socio-culturales que se están viviendo en el peri-centro de Santiago, asociadas al desarrollo de un activo mercado inmobiliario y sus nue-vas tipologías residenciales, observando la multidimensionalidad del espacio social, y poniendo énfasis en las «luchas simbólicas» (Bourdieu, 2012). Así, se pretende ir más allá de los encuadres binarios y poner en rela-ción el fuerte cambio físico y económico de estos lugares con las diferenciaciones sim-bólicas que ha traído el influjo de nuevos habitantes y sus múltiples causas. Esto es, dos campos que hasta ahora se han estu-diado por separado en Chile y América Lati-na (i.e., gentrificación y capital cultural). La perspectiva sociocultural permite no solo describir los síntomas de las luchas simbó-licas (i.e., prácticas culturales y estilos de vida), sino también profundizar sobre sus factores estructurantes. Cabe señalar que el mercado residencial muchas veces utiliza y reproduce estas distinciones para enfocar su  marketing , e incluso para resignificar sim-bólicamente barrios completos. En Chile, diversos estudios han mostrado que desde los años noventa el consumo cul-tural ha aumentado en todos los estratos sociales, y que el uso casi universal de radio y televisión obliga a diferenciar entre distin-tos «gustos». Esto es explicado por variables como el nivel socioeconómico, la disponibi-lidad de tiempo libre, la posición política y la edad (Gayo, 2010; Gayo, Méndez, Radako-vich y Wortman, 2011; Gayo, Teitelboim y Méndez, 2009, 2013), lo que da sustento para un estudio avanzado sobre aspectos socioculturales de la gentrificación. Una hi-pótesis tentativa aquí es que las prácticas culturales (además de la relación con el Es-tado y el mercado) marcan importantes dis-tinciones entre unos residentes medios de  Hernán Marín, Javier Ruiz-Tagle, Ernesto López-Morales, Hernán Orozco y Sadia Monsalves   5 Reis .   Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. Nº 166 , Abril - Junio 2019, pp. 3-22 alto capital sociocultural («nuevos ocupan-tes») y residentes pobres de edad avanzada (tradicionales del pericentro). Así, el artículo describe primero la aproximación  bourdiana  y algunas aproximaciones posteriores, y se revisan estudios sobre prácticas y consumo cultural en Chile. Luego, se resume el con-cepto de gentrificación, poniendo énfasis en el caso de Santiago, y se describen los ante-cedentes de los casos de estudio, la meto-dología y los resultados obtenidos. Final-mente, se concluye estableciendo puentes con los estudios socioculturales y discutien-do implicancias y desafíos para el estudio de la gentrificación. M  ARCO   TEÓRICO La relación entre clases sociales y consumo cultural ha sido estudiada desde tres apro-ximaciones (Benzecry y Collins, 2014): 1) objetos y prácticas culturales como expre-siones de estatus (tesis  bourdiana  de homo-logía), 2) ampliación de patrones de la élite hacia el omnivorismo cultural, diferencián-dose por la apertura a una multitud de pro-ductos, y 3) prácticas de consumo especí-ficas como parte de la delimitación de grupos (el «cómo», más allá del «qué»). En la primera aproximación, Pierre Bourdieu aparece en el centro del concepto de cultu- ra  y su diferenciación con los conceptos de clase y  capital  , para definir las  prácticas , la estética y los aspectos simbólicos que constituyen el «buen gusto» en una socie-dad. Bourdieu (2012) realiza un análisis de la Francia de mitad del siglo  XX  desde la perspectiva de las prácticas culturales, y cómo estas son reflejo de la estructura social donde los individuos se han desenvuelto. Bourdieu define el  habitus  como el cálculo y la determinación de acciones futuras que los actores hacen respecto de normas, re-glas y valores existentes. Así, el  habitus  es un puente entre el individuo y las estructu-ras sociales.Bourdieu incorpora además el concepto de campo , que apunta al espacio social   es-tructurado por reglas propias dentro del cual se encuentran en juego distintos recursos, desafíos y apuestas, que son disputadas por los agentes (Bourdieu, 1990). Los agentes no se mueven como entidades aisladas, sino como un entramado de relaciones sobre la base de estrategias de dominación que ope-ran mediante luchas simbólicas, en un inten-to de Bourdieu de superar la visión más eco-nomicista de la lucha de clases presente en el marxismo, y ampliarla, por ejemplo, al consumo cultural. Las luchas simbólicas es-tán en la raíz de diferentes estilos de vida, y se caracterizan por el despliegue de meca-nismos de distinción, mediante actividades o habilidades. Dos conceptos relacionan esto con las dinámicas de barrio. Uno es el de «pertenencia electiva», que apunta a grupos de clase media que desarrollan una identi-dad territorial ajena a sus raíces históricas, descartando los residentes existentes (Sava-ge, 2010). La otra es la idea de «pertenencia selectiva», que implica una delimitación ha-cia un espacio determinado de un área ma-yor (Watt, 2009). En la misma línea, algunos han observado cómo la cercanía entre gru-pos sociales distintos en un mismo espacio tiende a incentivar estrategias de diferencia-ción social y cultural, lo que impide la coope-ración (Simon, 2011).Una clase social no puede definirse ex-clusivamente por criterios objetivos, como lo serían la suma de sus capitales, sino también por experiencias compartidas, pautas de comportamiento y formas de ver el mundo.  Así, el  gusto  permite a los individuos diferen-ciar y preferir una actividad de otra, un obje-to sobre otro o un barrio sobre otro. Todas estas decisiones parecen sustentarse en las apreciaciones personales de cada individuo. Es decir, un  habitus  que está determinado por la posición que ocupan en los distintos campos que componen el espacio social (Bourdieu, 1990). Para Bourdieu es el  habitus  el principio organizador de la disposición a  Reis .   Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. Nº 166 , Abril - Junio 2019, pp. 3-22 6 Gentrificación, clase y capital cultural: transformaciones económicas y socioculturales.... rechazar ciertos elementos en favor de otros, a través de la expresión del gusto. Esto im-plica que las pautas de acción de los indivi-duos son internalizadas tan fuertemente que se presentan como naturales y coherentes. Según Bourdieu (2007), entre el  habitus  indi-vidual y el  habitus  de clase existe una rela-ción de «homología» general entre clases dominantes y alta cultura, por un lado, y en-tre clases dominadas y cultura popular, por otro.  A pesar de la aceptación de la teoría bour-diana, ha habido discrepancias. La mencio-nada «homología» ha sido cuestionada por la idea del «omnivorismo cultural» de ciertos grupos de las clases altas, dando paso a una segunda aproximación. A comienzos de la década de los noventa, y en un contexto de globalización, se afirma que los omnívoros consumen de todo, tanto alta cultura como cultura popular (Peterson y Kern, 1996; Pe-terson y Simkus, 1992), desdibujando así las fronteras de distinción planteadas por Bour-dieu. Esto implica un paso desde la exclu-sión esnobista a la apropiación omnívora, lo que se transforma en un indicador de un am-plio cambio cultural (Peterson y Kern, 1996). Peterson y Simkus (1992) y Peterson y Kern (1996) demuestran que desde la década de los ochenta se había ido desarrollando, entre las clases medias y altas norteamericanas, una tendencia a interesarse cada vez más por objetos de consumo cultural de las cla-ses bajas.Otros autores se han sumado a las críti-cas, sugiriendo que las diferencias de clase (o la sociedad de clases) se están difumi-nando. Se señala que los mecanismos de exclusión continúan operando, aunque aho-ra basados en una pluralidad de diferencias más complejas (Fernández y Heikkilä, 2011), aunque la discusión sigue abierta. Lizardo (2008) plantea que la jerarquización social de los gustos culturales y la distinción aún siguen vigentes. Zygmunt Bauman (2007) también critica lo restrictivo que puede lle-gar a ser el estudio de la cultura, por dejar fuera a buena parte de la sociedad contem-poránea, y no entender lo ordinario y poco espectacular que es el consumo. De ahí que plantee una visión más amplia, en donde posiciona el consumo como vehículo para la comunicación social. Una tercera y última aproximación apunta a las formas y estilos en que las personas se involucran con, y se apropian de, productos culturales (el «cómo»), más allá de los tipos de productos y el acceso a estos (el «qué») (Benzecry y Collins, 2014; Daenekindt y Roose, 2017). Esto se fundamenta en que los límites borro-sos de las jerarquías culturales contemporá-neas hagan que el mero acceso pierda fuerza de distinción, por lo que el modo de apropia-ción, y la experiencia del involucramiento con la cultura, opera como fuente adicional de distinción.En Chile, varios estudios han buscado caracterizar, desde distintos enfoques, las principales características de las prácticas y el consumo cultural de los chilenos, intentan-do definir las principales variables o factores que explican su tipo y cantidad. Dentro de estos estudios se destaca la Encuesta Na-cional de Participación y Consumo Cultural (ENPCC), que ha sido aplicada en tres oca-siones por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA, actual Ministerio de la Cultura). El CNCA (2013) destaca una cre-ciente incorporación de la población chilena al consumo cultural desde la década de los noventa, en todos los niveles socioeconómi-cos. El consumo casi universal de radio y televisión incentiva a distinguir entre los tipos de programas consumidos para observar los respectivos usos que las personas les dan a estos medios. El CNCA (2013) propone la creación de cuatro tipologías de individuos a partir de sus prácticas y consumo cultural y de sus características sociodemográficas. La tabla 1 muestra una sistematización de dicha clasificación.La tabla 1 presenta una homología res-pecto del nivel socioeconómico, los grupos etarios y el volumen de participación y con-  Hernán Marín, Javier Ruiz-Tagle, Ernesto López-Morales, Hernán Orozco y Sadia Monsalves   7 Reis .   Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. Nº 166 , Abril - Junio 2019, pp. 3-22 sumo cultural. Sin embargo, esta clasifica-ción no distingue el gusto, ni sus asociacio-nes con factores como la orientación política, como lo han mostrado otros estu-dios (Gayo, 2010). A pesar de esto, esta en-cuesta ha servido para la mayoría de las investigaciones que en Chile se han realiza-do sobre la materia (Catalán y Torche, 2005; Gayo et al  ., 2009; Güell y Peters, 2012; Tor-che, 2007).Por otra parte, el Informe de Desarrollo Humano del 2002 (Ortega, 2002) señala que Chile está viviendo un profundo cambio cul-tural, y que en este proceso desempeñan un papel central las dinámicas de globalización e individualización de las personas, la cen-tralidad del mercado y las nuevas tecnolo-gías, destacando que si bien los cambios culturales crean oportunidades, también ge-neran dificultades para la convivencia coti-diana. Asimismo, el informe señala que la producción de experiencias y significado de lo social debe hacerse cargo hoy de nuevas dinámicas, nuevos materiales y nuevos acto-res. Entre estos procesos se señala la mer-cantilización y masificación de los bienes culturales, la transformación del sentido del trabajo, el aumento de los niveles de consu-mo, la preeminencia de las imágenes a nivel simbólico, la diversificación de los lenguajes y significados, y la pérdida de significación de la política (Ortega et al. , 2002).El acercamiento más profundo al estudio de prácticas y consumo en Chile lo ha reali-zado Modesto Gayo y su equipo a través de una serie de artículos e investigaciones. Gayo et al.  (2009) buscan identificar patrones de agrupación de prácticas y actividades culturales que son representados por «esti-los de vida», y sus ejes o variables estructu- TABLA 1.  Tipologías de caracterización cultural  GRUPONOMBRE%PRÁCTICA Y CONSUMOPERFIL SOCIO-DEMOGRÁFICO IParticipación cultural alta38,0 Asistencia, consumo, compra, formación y equipamiento medio/ alta– 15 a 29 años (57,0%)– Estudiantes (67,5%)– Educ. universitaria completa (64,9%) e incom-pleta (67,9%)– Solteros/as (49,9%)– Zona centro (40,0%)– NSE: ABC1 (64,4%) y C2 (55,5%)IIParticipación intermedia16,4 Asistencia media, con-sumo bajo, compra me-dio/alto; baja/nula for-mación y equipamiento– 30 a 44 años (19,4%) y 45 a 59 años (19,5%)– Trabaja (19,1%)– Educ. básica completa (23,4%)– NSE: C3 (18,4%) y D (19,3%)IIICompradores culturales19,8Baja asistencia y consu-mo medio/bajo; con ni-vel de compra y equipa-miento medio/alto– 45 a 59 años (24,1%)– Casados (23,4%)– Zona sur (23,3%)– NSE: D (22,0%)IVSin participación25,8Baja/nula asistencia, consumo, compra, for-mación y equipamiento– 60   años y más (53,7%)– Educ. básica completa (42,6%) e incompleta (58,8%)– Ciudad pequeña (32,3%)– NSE: E (55,1%) Fuente: Elaboración propia en base a CNCA (2013).   , Güell, Lechner, Márquez y Godoy,
Similar documents
View more...
We Need Your Support
Thank you for visiting our website and your interest in our free products and services. We are nonprofit website to share and download documents. To the running of this website, we need your help to support us.

Thanks to everyone for your continued support.

No, Thanks
SAVE OUR EARTH

We need your sign to support Project to invent "SMART AND CONTROLLABLE REFLECTIVE BALLOONS" to cover the Sun and Save Our Earth.

More details...

Sign Now!

We are very appreciated for your Prompt Action!

x