El resto y la totalidad. Digresiones sobre Derrida y la deconstrucción

Please download to get full document.

View again

of 16
All materials on our website are shared by users. If you have any questions about copyright issues, please report us to resolve them. We are always happy to assist you.
Categories
Published
El resto y la totalidad. Digresiones sobre Derrida y la deconstrucción
  153 E LRESTOYLATOTALIDAD . D IGRESIONESSOBRE D ERRIDAYLADECONSTRUCCIÓN Rest and totality. Digressions on Derrida and deconstruction Horacio PotelUniversidad Nacional de Lanús potel@gmx.net Resumen: El autor del presente artículo retoma la deconstrucción derrideana enten-dida como una afirmación infinita de lo otro que viene o como la invención de lo otro.El autor señala que antes que cualquier pregunta, antes que cualquier teoría, antes quecualquier filosofía está lo otro, negándose por ello mismo a “encasillarse” en una posi-ción firme que delimite y encierre en su cierre a Jacques Derrida. Luego de recorrer,desde esta perspectiva, los conceptos de hospitalidad, resto y lo posible-imposible, entreotros, el autor cierra el artículo con el relato de la persecución legal que sufrió en cali-dad de autor de una página web dedicada a la difusión de las obras de Jacques Derrida. Palabras clave: resto/ totalidad/ deconstrucción  Abstract: In this paper, the author focus on derridian deconstruction, understood as aninfinite affirmation of the other that comes, or as the invention of the other. The authorpoints out that the other is already there, before any question, any theory, any philosophyareestablished, which makes the author refuse to “categorize” himself inonefirmposition that woulddelimitandenclosein itsclosureJacques Derrida himself.Finally, after analysing, from this point of view, the notions of hospitality, rest and the pos-sible-impossible, the author narrates the legal persecution hewas subjected tofor ope-ning a web page dedicated to thedisseminationof Jacques Derrida’s works. Keywords: rest/ totality/ deconstruction Si viese claramente, y por anticipado, adónde voy, creo realmente que no daría un paso más para llegar allí. Jacques Derrida, El tiempo de una tesis Decir lo que la deconstrucción sea, es, claro, traicionarla, congelarla, asesi-narla. Esto, desde ya, por supuesto, pasa con cualquier cosa: todo encasilla-miento, encierra, encapsula, reduce, ya que supone una tarea de selección,de edición, en la que la totalidad e individualidad de “la cosa” –si es que algoasí existe– necesariamente se pierde. Ahora bien, cuando la cosa a cercar, alimitar con un aparato conceptual, es la deconstrucción misma, la cuestión Recibido 26-07-2011 – Instantes y Azares. Escrituras nietzscheanas, 12 (2013), ISSN: 1666-2849, ISSN (enlínea): 1853-2144, pp. 153-168 – Aceptado: 05-02-2013  Horacio Potel 154 se vuelve paradójica: ya que la deconstrucción se empecina en mostrar quelas cosas no tienen ni un significado definible ni una misión determinada.Que cada vez que se intenta definir una cosa, encerrarla en un casillero, lacosa misma se escapa y se escapa, porque lo que ocurre con las cosas no esalgo que tenga que ver con el presente: el significado, la misión de las cosas,lo que ocurre con las cosas, siempre está por venir. La deconstrucción es unaapasionada, amorosa, afirmación de lo por-venir. Esto quiere decir que lo quese afirma no es lo que es, lo que está, lo dado, lo presente, eso que los enemi-gos de la esperanza suelen llamar “Lo Real”. Lo que se afirma, por el contra-rio es lo por venir, y no lo por venir que algún día llegará, al fin de algún cami-no o como resultado de algún programa. Lo por venir, está siempre por llegar,lo que quiere decir que jamás se consumará en presente alguno. Lo por venires lo que no se ve en ningún horizonte, lo monstruoso, lo imprevisible másallá del horizonte de lo mismo. La deconstrucción es una afirmación infinita,afirmación sin descanso ni meta final, de lo que está en construcción decons-truyéndose. La afirmación de lo otro que viene, la invención de lo otro, la pro-mesa siempre renovada. Promesa srcinaria, pues si estoy constituido por lootro, es la interpelación de lo otro lo primero, antes que cualquier pregunta,antes que cualquier teoría, antes que cualquier filosofía está lo otro, al queempiezo, antes de empezar y de ser, respondiendo: sí, sí . Pero esto, el encasillamiento, es de alguna manera lo que se nos pide cuan-do se nos exige tesis y artículos, es decir, tener por lo menos UNA posiciónfirme que delimite y encierre en su cierre a Jacques Derrida 1 . El cual, porcierto, en ocasión de su defensa de tesis, decía: “La idea misma de presen-tación tética, de lógica posicional u oposicional, la idea de posición, […] erauna de las piezas esenciales del sistema sometido a un cuestionamientodeconstructor” 2 . Para Derrida “resumir o presentar conclusiones téticas” esimposible, y en seguida vamos a ver cómo ocurren estas imposibilidades.Como ya dice en uno de sus trabajos juveniles: –––––––––– 1. “Pero, sobre Derrida, no se trata en absoluto de escribir una tesis. Ni hoy ni mañana”, S.Kofman, Lectures de Derrida , Paris, Galilée, 1984. p. 15. “Se puede hacer cualquier cosa menosuna tesis, una sola”. P. Vidarte, Derritages. Une thèse en déconstruction , versión en castellanoinédita cedida por el autor, “Capítulo V: Conclusiones. Metáthesis”, p. 20.2. J. Derrida, El tiempo de una tesis. Deconstrucción e implicaciones conceptuales , trad. P.Peñalver, Barcelona, Proyecto A, 1997, pp. 11-22. Texto presentado en la sesión de defensa dela tesis, basada en las obras publicadas de Derrida, que tuvo lugar en la Universidad de laSorbonne, el 2 de junio de 1980, ante un tribunal formado por los profesores Aubenque, DeGandillac, Desanti, Joly, Lascault y Lévinas.  El resto y la totalidad, digresiones sobre Derrida... 155 –––––––––– 3. J. Derrida, “Hors libre” en: La Diseminación , trad. J. Arancibia (modificada), Madrid,Fundamentos, 1997, p. 13.4. Entonces lo mejor será que comencemos. Lo que no borra el dolor, ni el sentimiento de la trai-ción; traición porque es imposible terminar, porque el contexto está siempre abierto, porque siempreestá abierto el porvenir, y entonces jamás se podrá pronunciar la última palabra. Pero ese es, justa-mente, desde siempre el precio a pagar si se dice algo, la imposibilidad de decirlo todo, la certeza deestar en la incerteza, la impureza del perjurio, de la infidelidad, de la traición. Y a la vez, otra vez, ala vez  , la traición, la infidelidad y el perjurio, es lo único que pude conservar el secreto, y el secretoes justamente lo que permite que nunca termine, una tesis, un texto, una vida. Que nunca se cierreen una totalidad, que nunca baje a su tumba. Nada ni nadie termina nada ni nadie. Ni la muertetermina. Y entonces de nuevo lo único que se puede hacer es comenzar. Comenzar no para concluirnada, comenzar para inscribir la inconclusión, comenzar para sumar un trazo, un resto , algo quecomienza ya como ruina y ceniza, y que justamente solo en tanto resto y ceniza abre el por-venir. Una de las tesis –hay más de una– inscritas en la diseminación es jus-tamente la imposibilidad de reducir un texto en cuanto tal a sus efec-tos de sentido, de contenido, de tesis o de tema. 3 Pareciera, entonces que una tesis, una posición sobre la deconstrucción, esuna tarea condenada al fracaso, una tarea imposible. Pero he aquí que ladeconstrucción es una incesante espera de lo imposible, es decir de aquellocuya posibilidad está sostenida por su imposibilidad. Pues bien, como la leal-tad pura es imposible, vamos a empezar con la traición impura, en nombrede una fidelidad infiel, para poder explicar tantas imposibilidades 4 . Vamos a decir: (para empezar por algún lado, ya que todo ya empezó), vamos a decir, entonces: la deconstrucción es un pensamiento “en contra” dela Totalidad, un pensamiento afirmativo por tanto, ya que la Totalidad (deexistir algo así) cancelaría todo acontecimiento. La Totalidad es la muerte.Pero no esa muerte que nos habita, sino esa “Muerte” que el pensamiento binario falsamente intenta oponer a una “Vida” igual de pura y por tantoimposible. Si se le quita el privilegio concedido hasta ahora al presente, lamuerte está desde siempre habitándonos. Somos fantasmas asediados porfantasmas. Y esa condición espectral, la-vida-la-muerte, o la survie : estructu-ra srcinal que no se deja derivar ni de la vida, ni de la muerte, es la formamisma de la experiencia y del deseo irrenunciable. “ la vie est survie ”. La sur- vie  viene. Y abrirse a esa venida, abrir la venida, levantar las barreras, abrirlas fronteras para todo lo que venga, es hacer lo que hay que hacer, hacer loimposible. Si hay algo que detener es aquello que impidiendo la venida puedaobstruir el por venir, traer la Muerte, impedir la posibilidad de una llegadaotra, cerrar la apertura afirmativa para la llegada de (lo) otro, es decir, cerrarla experiencia misma, que para Derrida es siempre la experiencia del otro.Si llamamos “la Muerte” a la desunión absoluta, a la falta de toda ligadu-ra, a la desconexión total, a la diferencia plena, entonces no puede haberMuerte; si llamamos “La Vida” a la total unidad, a la falta de espaciamiento,  Horacio Potel 156 a la ausencia de diferencia, a la asfixia, a la opresión, al ahogo, entonces nopuede haber Vida. Porque está lo indeconstruible, el principio de ruina queda posibilidad a la pervivencia, a la survie . La vida limita a la muerte y lamuerte limita a la vida. O lo que es lo mismo: la muerte es la condición deposibilidad de la vida, la vida es la condición de posibilidad de la muerte.Vivimos para poder morir, pero morimos para poder vivir.Pues bien, volvamos al Todo y digamos que: si el Todo no es, si lo uno noes, entonces por lo menos habrá dos. Podemos llamarlos por comodidad, aestos dos: el afuera y el adentro, o lo mismo y lo otro. Pero aclarando antesque eso de lo del “por lo menos dos” se aplica a “cada uno” de estos dos, quepor tanto no llegan nunca a ser “Uno” enfrentado al “Otro”. Ahora bien, siqueremos que estos dos sean, que no se unan en una reconciliación hegelia-na que los fusione y los anulecomo tales, al constituir un todo; debemossuponer que, por ejemplo: el afuera esta dentro del adentro, que lo otro habi-ta en el mismo, que el mismo está en lo otro y que el adentro está contami-nado por el afuera, desde siempre. Demos un ejemplo, un tema sobre el que Derrida trabajó mucho: la hospi-talidad. La hospitalidad absoluta es lo más temible, es lo más temible porquees entregarse totalmente al otro, totalmente a la ley del otro, por lo tanto lahospitalidad absoluta implica quedarse sin ley, quedarse sin regla, quedarsesin estructura, quedarse vacio de sí mismo. Es un tsunami que arrasa contodo, que se come todo. Si algo así como la hospitalidad pura fuera posibleseria la desaparición del sí mismo, succionado totalmente por lo otro; y poreso es que ante ese temor, ante esa cosa extrema de la hospitalidad pura, seerigen todas las fronteras, todas las leyes todas las aduanas. La hospitalidadabsoluta es imposible, sería la muerte del afuera o del otro, el otro dejaría deser el otro para pasar a ser el mismo, y el mismo dejaría de ser el mismo paraser el otro, con lo cual ya no habría ni mismo ni otro: solo Todo. Entonces, nuevamente, vamos a partir de la idea de que no hay Una solacosa, como piensan por ejemplo, los hegelianos, o los empiristas, sino quehay por lo menos dos: lo mismo y lo otro. Si esto es así lo mismo debe con-tener a lo otro dentro de sí mismo: porque si lo otro, el afuera, no llevara den-tro al adentro no sería un afuera. La proposición básica de esta dualidadimplica la imposibilidad de que se resuelva en una unidad, es una dialécticasin conciliación posible. Una dialéctica sin fin. Un movimiento que no para.¿Por qué? ¿Por qué no para? Por el tercero. Pero ¿cómo? ¿no es este ter-cero el instrumento privilegiado en el que se basa la dialéctica hegeliana,contra la cual la deconstrucción se alzaría? ¿No es este tercero, acaso, elmediador, el que justamente por estar en el “medio” permite la reconcilia-ción, la síntesis, la participación? Derrida no lo ve así. Interpreta al tercerocomo aquello que en su heterogeneidad absoluta, impide toda síntesis, toda juntura, toda reconciliación, todo cierre. Promete entonces la justicia, la  El resto y la totalidad, digresiones sobre Derrida... 157 invención del otro, el arribo del mesías que siempre arriba, está arribando yno para ni termina de arribar; volveremos también sobre esto. Ya en los primeros textos de Derrida aparecerá la resistencia de lo que noes niesto ni lo otro, resistencia a ser asimilado por esto o por lo otro. Estosresistentes son los indecidibles, que en tanto tales permanecen, restan, resis-ten, se resisten a ser asimilados, comidos, destruidos, aniquilados por lospares de opuestos del pensamiento binario, del pensamiento de logos, un binarismo al servicio de la Totalidad de lo Mismo, que es como decir lomismo al cuadrado. Uno de los pares de la dicotomía carga siempre con elpeso de la culpa: es lo malo, lo sucio y lo feo, para mayor gloria del par pri- vilegiado, por supuesto. Así: el espíritu sobre la materia por encima y arriba;lo inteligible sobre lo sensible; la vida sobre la muerte; la eternidad sobre eltiempo; la unidad sobre la dispersión; el Todo sobre todo y todos. Pero heteaquí que los indecidibles que no son ni esto ni lo otro, escapan de estas abs-tracciones, se resisten, inasimilables, impidiendo el cierre del concepto,habitando en el “entre”. Los indecidibles impiden la realización de laUnidad, es decir el cierre del círculo de lo mismo. Gracias a los indecidibles,hay acontecimiento, o lo que es lo mismo: algo pasa. Y porque algo pasa, nopasa que todo quede congelado en eterna y paralizada presencia. La decons-trucción es aquello que acontece, y si acontece entonces la Totalidad estáderrotándose o deconstruyéndose. Malas noticias entonces para los totalita-rios. Si algo acontece es que el círculo de la reapropiación falla, un restoinasimilable se le escapa y da lugar y da tiempo. El concepto nunca puedeterminar de ahogar a la diferencia.La deconstrucción es una filosofía contra la totalidad, acabamos de decir,contra el imperio único de lo Único. El arma que ella utiliza es el resto, aque-llo que los esquemas de la razón no pueden contener, aquello que se escapa y resiste siempre a todo intento de apropiación, de asimilación, de totaliza-ción, aquello que proclama la victoria de lo individual sobre lo universal, perolo proclama como una promesa, una promesa srcinaria. Porque que hayaresto es lo que impide el cierre absoluto, la unicidad total, la ausencia detiempo en la eternidad, la ausencia de espacio en la totalidad, la ausencia detodo en el Todo, ya que en el Todo no puede haber nada diferente, si hubie-ra algo diferente el Todo no sería el Todo, sería el Todo y otro diferente, el verdadero Todo tendría que integrar dialécticamente al todo y a su otro dife-rente, acabando así con toda diferencia lo que es la condición de posibilidaddel Todo. Pero por suerte nos ha sido prometido el resto o, para seguir al últi-mo Derrida, la justicia: la promesa de que la separación, la diferencia, loindividual no serán nunca devorado por lo mismo, que es lo mismo que decirque la Muerte no triunfará: larga vida a los fantasmas. Y no serán nuncadevorados porque la justicia siempre está  por llegar. Este por llegar abre eltiempo e impide el eterno retorno de lo mismo, la repetición no se repite a sí
Similar documents
View more...
We Need Your Support
Thank you for visiting our website and your interest in our free products and services. We are nonprofit website to share and download documents. To the running of this website, we need your help to support us.

Thanks to everyone for your continued support.

No, Thanks