Crisis y renta mínima de inserción en Cataluña: culpar a los pobres para ocultar la pobreza política

Please download to get full document.

View again

of 10
All materials on our website are shared by users. If you have any questions about copyright issues, please report us to resolve them. We are always happy to assist you.
Published
Crisis y renta mínima de inserción en Cataluña: culpar a los pobres para ocultar la pobreza política
  1 Crisis y renta mínima de inserción en Cataluña: culpar a los pobres para ocultar la pobreza política  Joan Cortinas Muñoz  joan.cortinas@csu.cnrs.fr Cultures et sociétés urbaines-CNRS/Paris 8 0.   Introducción En mayo de 1990 y después de años de informes y estudios sobre la « nueva pobreza » el gobierno catalán anuncia la puesta en marcha de la política que debe dar respuesta a este problema social. Se trata del Programa interdepartamental de la renta mínima de inserción (PIRMI). Siguiendo la estela de los programas puestos en marcha meses antes en el país vasco y navarra y posteriormente en el resto de comunidades autónomas (Arriba, 1999; Aguilar, 1995), el PIRMI tiene dos elementos centrales con los cuales pretende luchar contra la pobreza en Catalunya. Por un lado, se ofrece a los usuarios del programa una prestación económica no contributiva que persigue atajar la dimensión económica de las situaciones de pobreza. Por otro lado, se pone a disposición de los usuarios del programa una serie de recursos de formación para adultos y formación ocupacional que persiguen resolver los problemas de competencias, educativos o de otra índole que impiden a las personas insertarse social y laboralmente. En este artículo expondremos que después de 23 años de existencia del programa, éste está muy lejos de ser una respuesta a la pobreza en su dimensión económica y en su dimensión de inserción social y profesional. Argumentaremos esta afirmación en la primera parte del artículo a partir de los distintos trabajos y estudios realizados por el que aquí escribe (Cortinas 2010, 2012a, 2012b) y complementando estos trabajos con las pocas evaluaciones cuantitativas existentes sobre el PIRMI (Ivàlua, 2010). En segundo lugar, expondremos los elementos que explican esta pobreza del PIRMI como dispositivo de lucha contra la pobreza. 1.   Pobres resultados del PIRMI 1.1 Prestación económica infrautilizada e insuficiente Una situación de pobreza queda definida desde los años 1980 por el órgano estadístico de la Unión europea  –  Eurostat- como aquella en la que los ingresos de una persona se sitúan por debajo del 60% de los ingresos medianos de una sociedad en un momento dado. En Catalunya en el 2011 la proporción de personas en situación de pobreza antes de transferencias sociales  –  prestaciones económicas recibidas por los entes públicos de protección social- es de 3219153 personas. De estas sólo 34545 son usuarios del PIRMI. Es decir, la prestación económica del PIRMI sólo cubre al 1,07% de las personas en situación de pobreza previo transferencias sociales en Catalunya. Este nivel de cobertura está muy por debajo del nivel de países como Francia en los que el equivalente del PIRMI cubre al 13,5% de la población en situación de pobreza. Este bajo porcentaje de usuarios del PIRMI en Catalunya podría ser debido al hecho las situaciones de pobreza económica quedarían muy bien cubiertas por el conjunto de prestaciones contributivas y no contributivas existentes más alá del PIRMI. Esta hipótesis pierde peso si tenemos en cuenta que Catalunya tiene un sistema de protección  2 social subdesarrollado (Navarro, 2006) ya que Catalunya dedica el 22,6% de su PIB, datos del 2010, a protección social y se sitúa muy por debajo del 29,36% dedicado de media por los países de la UE. A esta misteriosa baja tasa de usuarios del PIRMI a pesar de los niveles de pobreza en Catalunya se suma un segundo elemento que es la baja eficiencia de la prestación económica para paliar las situaciones de pobreza económica. Así, si calculamos la tasa de cobertura del riesgo de pobreza por la prestación vinculada al PIRMI poniendo en relación la cuantía de la prestación con la cuantía que fija el umbral de pobreza, vemos que la prestación económica del PIRMI está muy por debajo de los umbrales de pobreza. En el cuadro que presentamos a continuación hemos puesto en relación las cuantías de la prestación económica del PIRMI en función de la unidad familiar con los diferentes umbrales de pobreza existentes. Es decir, el umbral definido por eurostat, 60% del salario mediano, el umbral de pobreza aguda, 50% del salario mediano, y el umbral de pobreza extrema situado en el 40% del salario mediano. Tipo unidad familiar Tasa cobertura PIRMI respecto umbral pobreza en % Tasa cobertura PIRMI respecto umbral pobreza aguda en % Tasa cobertura PIRMI respecto umbral pobreza extrema en % Un adulto 62,10 74,63 93,3 Un adulto y un menor 52,52 63,07 78,8 Un adulto y dos menores 46,48 55,80 69,7 Un adulto y tres menores 42,34 50,83 63,5 Dos adultos 46,87 56,24 70,3 Dos adultos y un menor 42,44 50,94 63,7 Dos adultos y dos menores 39,28 47,13 58,9 Dos adultos y tres menores 36,90 44,28 55,4 Tres adultos 43,27 51,92 64,9 Tres adultos y un menor 40,27 48,34 60,4 Tres adultos y dos menores 37,96 45,56 57,0 Tres adultos y tres menores 36,14 43,36 54,2 Medias por columna 43,88 52,68 65,8 Fuente : Elaboración propia a partir de les datos de la tabla de l’IDESCAT “Llindars de risc de pobresa per compo sició de la llar 2011” i de la cuantí a de les prestaciones vinculadas al PIRMI para el 2011.  3 Si nos fijamos en los datos presentes en la tabla vemos que para cualquier intensidad de pobreza y tipo de unidad familiar la prestación no es en ningún caso un recurso suficiente para cubrir el riesgo de pobreza. Las medias por columna nos indican que el montante de la prestación no representa ni el 50% del montante económico en el que se sitúa el umbral de pobreza definido a partir de los criterios de Eurostat. Es más, la prestación queda incluso 34 puntos por debajo del umbral de pobreza extrema. Además, dicha tasa de cobertura se degrada a medida que aumenta la talla de la unidad familiar. En resumen, la prestación vinculada al PIRMI llega a una parte ínfima de la población en situación de pobreza y además para aquella población cubierta por este dispositivo la prestación no consigue, debido a sus cuantías, situarles fuera de los umbrales de pobreza. 1.2 Inserción laboral y social El segundo objetivo del PIRMI es atajar los factores que dejan a los individuos fuera de los circuitos económicos y sociales que confieren autonomía económica y en consecuencia personal. En este campo, se sitúa como horizonte ideal del programa la vuelta al mercado de trabajo de los usuarios, es la llamada inserción laboral. En este campo las pocas evaluaciones y datos de los que disponemos a día de hoy nos indican que el objetivo de la inserción laboral es limitado. Así, según el informe de Ivàlua para el periodo 1998-2008 la inserción laboral de los usuarios del PIRMI se sitúa entre el 23,1% y el 30,1%. Si tenemos en cuenta que estos datos corresponden a un periodo de crecimiento económico en Catalunya, podemos apuntar el carácter más bien limitado del objetivo pretendido. Este carácter limitado aumenta si tenemos en cuenta, por un lado, que no disponemos de datos sobre la correlación entre la oferta de recursos ofrecidos por el PIRMI y la inserción laboral. Por otro lado, durante este periodo el mismo informe señala que los individuos con más probabilidades de inserción profesional son aquellos que entraron al programa con una calificación más alta y sin problemáticas sociales o de salud. El porcentaje de este perfil de usuario es del 33%, es decir que vemos una cierta correspondencia entre las tasas de inserción profesional y el porcentaje de usuarios con mejores calificaciones y ausencia de problemáticas de salud o sociales. Dicho de otra manera, el PIRMI tiene un éxito limitado en cuanto a inserción profesional. Dicho éxito no tiene relación probada con la oferta de recursos del programa y beneficia esencialmente a aquellos individuos que entraron en situación de pobreza por una pérdida temporal del empleo. Esto implica que el PIRMI no invierte dinámicas sociales vinculadas a la pobreza sino que acompaña las dinámicas existentes en la sociedad. En este sentido, podemos hablar de un dispositivo que no lucha contra la pobreza, al menos para el 70-80% de los beneficiarios, ya que no consigue con los datos de los que disponemos atajar las raíces de las situaciones de pobreza. Como suelen comentarnos los trabajadores sociales el PIRMI sirve para la mayoría de casos para evitar una degradación de situaciones ya muy deterioradas de por sí: para evitar que empeore. Sin duda un dispositivo de lucha contra la pobreza debería analizar qué recursos del programa guardan una relación directa con procesos de inserción laboral y cuáles podrían idearse para mejorar unos resultados muy modestos hasta el momento. Finalmente, si bien disponemos de los porcentajes de inserción laboral de los usuarios entre 1998-2008 no sabemos cuál es la calidad de dicha inserción  –  tasas de precariedad, salarios… -.  4 Antes de plantearse la inserción laboral el programa se plantea atajar las causas sociales y sanitarias que impiden dicha inserción. Este objetivo, llamado inserción social, corre a cargo, esencialmente, de los trabajadores sociales que tienen la función de fijar un plan individual de reinserción con los usuarios. De nuevo nos encontramos con la dificultad de poder cuantificar los resultados obtenidos en términos de inserción social, ya que en los 23 años del programa no se ha hecho ninguna evaluación al respecto. Los únicos datos de los que disponemos provienen de una evaluación cualitativa realizada en el marco de mi tesis doctoral (Cortinas, 2010). En la segunda parte de este trabajo de doctorado se estudió a partir de una observación etnográfica y entrevistas en los servicios sociales municipales de una ciudad periférica de Barcelona, las lógicas de tramitación por parte de los trabajadores y educadores sociales de los expedientes que permiten acceder al PIRMI. El trámite de acceso al programa debe hacerlo, en Catalunya, el trabajador social de los servicios sociales municipales. Una vez el trámite realizado, éste debe mandarlo al órgano técnico del PIRMI que valida o rechaza la demanda. Los trabajadores y educadores sociales nos confiesan tener tasas de aceptación de sus demandas muy elevadas y, en este sentido, gozar de cierto poder en los procesos de acceso al programa. Si nos fijamos en los resultados de la investigación realizada podemos distinguir una serie de elementos que vamos a detallar. El primer elemento interesante es que existe un sentimiento de apropiación del PIRMI por parte de los trabajadores y educadores sociales. Es decir conciben el PIRMI como un instrumento de su trabajo  –  educativo- en tanto que trabajadores y educadores sociales. En este sentido, no actúan como tramitadores de acceso al programa, o intentan evitarlo, sino que se guardan, en general, la posibilidad en función de su criterio profesional de realizar o no hacerlo el trámite de acceso al programa para un usuario. De esta forma se produce una transformación del PIRMI como un derecho universal a una herramienta para el trabajo social (Cortinas, 2012ª y 2012b). En segundo lugar, dicha transformación del PIRMI en un instrumento del trabajo social conlleva un efecto paradójico en el acceso al dispositivo. Así, si para los trabajadores y educadores el PIRMI es una posibilidad de realizar su trabajo, la decisión de realizar el trámite de acceso al programa va a estar muy relacionada con el hecho que estos profesionales consideren que el usuario en cuestión va a ser un “buen usuario”, es decir, que consideren que van a poder trabajar con él/ella. Dicho elemento tiene como consecuencia concreta que los usuarios que son considerados “normalizados” en el lenguaje de los trabajadores y educadores, es decir aquellos usuarios que han tenido una vida laboral continuada, que dan importancia al trabajo asalariado y que tienen proyectos profesionales no impliquen ninguna duda para la realización de la demanda de acceso al PIRMI. En el siguiente extracto una educadora nos describe el perfil de una usuaria a quien le ha tramitado la demanda de acceso al PIRMI nos expone las razones que la impulsaron a hacerlo: “I.V: (…) Pensé que era una situación familiar como muy estresante, pero es que además era una  familia que habían ido trabajando y tenían muy buena pre-disposición. Como mínimo de entrada se les veía motivados para hacer medidas [de inserción laboral]. Ellos no vinieron aquí pidiendo una PIRMI sino que ella vino planteando que quería quedarse una tienda para montar un negocio i él quería sacarse el carné de chófer”    Educadora Social, 7 años en los servicios sociales municipales. Entrevista 2008.  5 Aquellos, por el contrario, que se muestren más alejados de estas normas sociales, es decir aquellos con vidas socialmente más heterogéneas no sean una prioridad para los trabajadores sociales en el acceso al programa: « E. : La Míriam [persona encarga de hacer la acogida de usuarios en los servicios sociales del barrio] ya ve si una familia reúne o no los requisitos legales de acceso al PIRMI. Cuando los reúnen nos lo comunica. En ese momento uno tiene los casos de las familias con las que no hace falta hacer mucha valoración ya que se trata de una familia normal. Con estas familias tramitas [el acceso al PIRMI]e intentas que tengan una inserción laboral lo antes posible estando a su lado. Otra historia son las familias con quien debes realizar un trabajo previo antes de pensar en tramitar la PIRMI. Por ejemplo, cuando te encuentras con una persona que está en el paro desde hace dos años y durante este tiempo no ha hecho nada. Qué habrá estado haciendo durante dos años? En estos casos antes de tramitar nada hay que informales de lo que estamos haciendo, es decir, una PIRMI…no es… es decir, no puede ser que haya gente que venga aquí y te diga:”  - Quiero una PIRMI” como si fuera una prestación por desempleo [risas] como si tuvieras derecho a ella por ley! No, esto no funciona así”   Trabajadora social, 10 años en los servicios sociales municipales. Entrevista 2008. En este sentido, se produce una paradoja y es que el acceso al PIRMI no va tan vinculado a los recursos económicos y sociales disponibles para un usuario como a la proximidad a ciertas normas sociales. Dichas normas sociales al no estar distribuidas de forma equitativa en el espacio social (Laé y Murard, 2012) generan la paradoja que el acceso al dispositivo de lucha contra la pobreza se focaliza para aquellos usuarios menos cercanos al mundo de la pobreza, los “normalizados”:   “  T.T.: Tengo un caso, por ejemplo, de una familia que durante seis años ha estado cobrando la PIRMI i que ahora mismo la tiene suspendida. Es una familia que durante seis años ha estado cobrando, en el momento en el que no se cumplieron los acuerdos establecidos por el plan de trabajo se paró a pesar que seguimos con el plan de trabajo. Yo espero que con esta suspensión que hemos hecho [del PIRMI] los cambios lleguen […] el problema es que es una pareja que no funciona como tal pero la mujer sigue pensando en términos de pareja, no quiere separarse, la separación era uno de los elementos para poder volver a activar la PIRMI, como este hecho no se ha producido ahora deberá organizarse con los recursos que existen a nivel de servicios sociales [sin la prestación vinculada al PIRMI]: ayudas económicas puntuales, derivación a recursos de búsqueda de empleo, soporte para el comedor escolar de los niños[…]  [Entrevistador: ¿Dicha suspensión la decidiste tú?] Sí [Entrevistador: pero no acabo de entender, ¿cuál es la razón exacta de la suspensión?] Pues que durante seis años ha estado cobrando el PIRMI y su situación no ha cambiado […] Esta usuaria no es consciente de la realidad  […] es una mujer muy pasiva en relación a sus circunstancias, se refugia en la protección de su madre y de esta manera puede mantener una relación con un hombre como si fuesen una pareja abierta, como si fuera su novio, en vez de ver a ese hombre como a un hombre que debe asumir sus responsabilidades, como a un padre de familia que debe compartir las tareas de la casa, llevar los niños al cole. El día que puedan presentarse como una familia unida y luchen  por su casa, entonces valoraremos de nuevo el PIRMI […]”    Educadora Social, 2 años en los servicios sociales municipales. Entrevista 2008. A la vista de estos resultados cualitativos y a la espera de futuras evaluaciones cuantitativas podemos afirmar que el PIRMI al menos para una parte de la población pobre, aquellos más
Similar documents
View more...
We Need Your Support
Thank you for visiting our website and your interest in our free products and services. We are nonprofit website to share and download documents. To the running of this website, we need your help to support us.

Thanks to everyone for your continued support.

No, Thanks