Los enfoques de Davidson y Deleuze sobre la teoría de la condición creativa del lenguaje

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Los enfoques de Davidson y Deleuze sobre la teoría de la condición creativa del lenguaje
  Los enfoques de Davidson y Deleuze sobre la teoría de la condición creativa del lenguaje PÓSLEMA! "ristina # $niversidad acional de San %uan& cristina'osle(an)ya*oo+co(+ar  »  Palabras claves: Davidson-Deleuze-lenguaje-realidad- dualismo-monismo-anomalismo- pluralismo » › Resumen › En esta ponencia nos proponemos poner en tensión los enfoques de Donald Davidsony Gilles Deleuze, pertenecientes respectivamente a la losofía analítica y a la continental. El obetivo es detenernos en al!unas zonas de tensión suscitadas alrededor de la pre!unta sobre en qu" medida el len!uae determina o es determinado por lo real. #amos a considerar cómo ambos autores abordan conuntamente la condición de social y de creativo del len!uae, y de esta manera nos ofrecen dos vías para enfrentar desde el monismo anómalo davidsoniano y el monismo como sinónimo de pluralismo de Deleuze al pensamiento dualista, así como para promover la democratización del uso del len!uae. Dos líneas que, se!$n nuestra percepción, no %an sido a$n lo sucientemente trabaadas en sus profundas articulaciones. › Enfoque general  La pregunta sobre cómo el lenguaje se articula con lo real reúne a dos de las tradiciones fundamentales de la filosofía occidental: la analítica y la continental. En esta ponencia nos enfocamos en dos casos, Donald Davidson y Gilles Deleue ! , pertenecientes respectivamente a la primera y a la segunda de las tradiciones aludidas. El objetivo es detenernos en algunas onas de tensión suscitadas alrededor de la pregunta sobre en "u# medida el lenguaje determina o es determinado por lo real. $amos a enmarcar primeramente el encuentro entre Davidson y Deleue, en el escenario de la defensa de la metafísica, conte%to "ue desafía la ontología tradicional así como la línea de corte positivista de la filosófica analítica. & partir de a'í, proponemos revisar "u# significa "ue el lenguaje sea primeramente  social   para cada uno delos autores, y cómo es "ue esta relación es fundamental para responder la pregunta "ue nos movilia. Luego, revisamos sendos abordajes de las relaciones entre lenguaje y literatura, en busca de algunas indicaciones acerca de cómo el car(cter de  social del lenguaje es inseparable de su condición de creativo . Es allí donde, según creemos, sendos enfo"ues en torno a la problem(tica de las articulaciones entre lenguaje y realidad muestran al desnudo sus  propósitos político)epistemológicos. $amos a intentar el establecimiento de puentes entre tradiciones consideradas distantes e incluso inconmensurables, en vistas de *procurando el mutuo acompa+amiento) contribuir a la crítica al pensamiento dualista y a la promoción de una postura democr(tica del uso del lenguaje. 1   portunamente aclaramos cuando se trate de la alusión al trabajo de Deleue conjuntamente con Guattari.  › Dos argumentos en defensa de la metafísica: descripción vs experimentación › &rimeramente cabe situar la articulación len!uae y realidad en el 'mbito problem'tico disciplinar en el que se ofrece %oy. Esta tarea nos pone frente al cuestionamiento acerca de la vi!encia o no y en qu" condiciones, de la metafísica, %abida cuenta de que se trata del 'mbito disciplinar que %a inte!rado %asta %ace un si!lo las problem'ticas asociadas a lo real en sus m's variadas articulaciones. Dedicamos un p'rrafo a esta cuestión ya que la apelación a Davidson y a Deleuze se ustica primeramente porqueambos se encar!an de refutar la rotulación de invalidez de la metafísica en un caso, como ladifundida muerte en el otro. (a declaración de invalidez de la metafísica implica dos situaciones, ambas consecuencias de que planteando que )todo est' en el len!uae* + , se dibua un %orizonte de problemas que implica un barrido de las perspectivas %eredadas y la tarea de formulación de problem'ticas desde un enfoque li!adom's al conteto de la ló!ica y la matem'tica que al de la metafísica. -i!nica por un lado, que es el caso etremo, al!o así como la prescripción de todo an'lisis de corte losóco tradicional. &or otro, su naturalización, que podemos resumir presentando sucintamente la tesis de uine. /sta apunta a dear sin usticación la diferenciación entre enunciados analíticos 0cuya verdad dependería $nicamente del si!nicado de los t"rminos empleados en ellos0, y sint"ticos 0cuya verdad dependería de su confrontación con la eperiencia. Ello, partiendo de la idea de que son los aportes de las terminales sensoriales lo que da ori!en al esquema conceptual y que el contenido sensorial se distribuye va!amente a trav"s de la estructura de conceptos y uicios. De lo que resulta que la losofía se naturaliza al abrazar los principios de las ciencias empíricas 1 . Davidson, se epresa a favor de una innecesaria consideración de los problemas de la realidad o verdad como super2uos. &ero a diferencia de su maestro, quien abo!a por la naturalización de la losofía, la metafísica de Davidson asume la fórmula )sólo %ay en el mundo obetos, estados y eventos físicos* 3Davidson, 455+, p. 416, comprendiendo entre ellos obetos mentales, y sin reducir lo mental a lo físico, los considera como obetos físicos bao otras descripciones. De acuerdo a Davidson, lo mental es parte del mundo físico, pero no est' sometido a sus leyes, no porque el ras!o distintivo de lo mental sea que es privado, subetivo o inmaterial, sino que e%ibe lo que 7rentano llamó )intencionalidad* 8 . Deleuze constituye un caso particular dentro del escenario de los lósofos continentales. 9asta se le adudica %aber identicado losofía con ontolo!ía, porque retoma de lleno el problema del ser 37adiou, +::+, p. 1;6. En este sentido se %a interpretado la repetida cita )una sola y misma #oz para todo lo m$ltiple de mil caminos, un solo y mismo oc"ano para todas las !otas, un solo clamor del ser para todos los entes<* 3Deleuze, +::+, p. 88;6, desde un enfoque dualista y no sin forzar la lectura, pasando por alto el propósito deleuziano de refutar el desdoblamiento entre esquema conceptual y realidad, o pensamiento y ser, saltando la centralidad que ocupan en relación a tal propósito los problemas losócos del len!uae. #ale eemplicar aludiendo a la teoría de la diferent=cia, en la que la noción de si!no como disparation, en clave simondoniana, viene a eplicar la din'mica de individuación como modulación frente a la concepción %ilemórca y frente al 2   >"lebre proclama que identica al llamado )!iro lin!?ístico*, sobre todo al %orizonte de debate delimitado por la in2uencia del ,ractatus Logico&P*iloso'*icus , de @itt!enstein, publicado por primera vez en 45+4. 3  &ara una profundización de la tesis de la no necesidad de distinción entre enunciados sint"ticos y analíticosA Davidson, +::1, p. +;B. 4  7rentano, Cranz, &sicolo!ía desde un punto de vista empírico, adridA Editorial de laevista de Fccidente, 451B.  mecanicismo cabe adem's mencionar la teoría de la m'quina abstracta Hen la que nos detenemos en este artículo0 ya con Guattari, que propone que tras los enunciados, %ay m'quinas y que el len!uae es función de tal. Es decir, Deleuze es un metafísico, pero un metafísico que combate la perspectiva do!m'tica dualista y representacionalista de la metafísica y todos sus peli!ros. › &ara Davidson teorizar sobre la verdad o la realidad es elaborar una teoría descriptivade las condiciones de descripción de la verdad Ha diferencia de la ciencia que epondría verdades0. Es decir teorizar supondría la previa asi!nación de condiciones de verdad a emisiones y la asi!nación de estados mentales, como creencias y deseos, al a!ente, simult'nea y recíprocamente condicionadas. ientras que para Deleuze y Guattari, leos de describir, se trata de eperimentar nuevas formas de pensar, se trata de %acer rizoma o conectar, conta!iar, transducir. De la idea de si!no como ful!uración de la idea, a la idea de desterritorialización, insiste Deleuze en su batalla frente a la escritura bur!uesa, positivista, e insiste en la necesidad de la efectuación de operaciones tales como el desmontae de todosistema de re!ulación de la din'mica del si!no basado en el sentido com$n y el buen sentido, o la tarea de etracción de las representaciones sociales, los a!enciamientos maquínicos y de enunciación. En resumen, en el %orizonte de estas diferencias en torno a la concepción metafísica de la realidad, y de la teoría correspondiente, una teoría del len!uae se asume respectivamente como un an'lisis proposicional de la verdad en clave de la convención de IarsJi 3cuya fórmula puede resumirse en la proposición ) Kla nieve es blancaL es verdadera si y sólo si la nieve es blanca* B 6, aunque modicada y sumando como condiciones de la efectividad de esta fórmula al principio de caridad, entre otras ; , por el ladode Davidson y una teoría que supone que MtrasM los enunciados y las semiotizaciones sólo %ay m'quinas, a!enciamientos, movimientos de desterritorialización que atraviesan la estraticación de los diferentes sistemas, y que escapan tanto a las coordenadas de len!uae como a las de eistencia, por el lado de Deleuze y Guattari. › En el caso de Davidson se trataría de un monismo anómaloA monismo, que indica la realidad y la identidad entre las esferas de lo mental y de lo físico, anómalo porque en el caso de lo mental se ecluye la posibilidad de leyes del estatus de las que se aplican a los eventos físicos. (os eventos físicos son causas de nuestras percepciones pero no redundan en su demostración. ientras que en Deleuze y Guattari se trata de un monismo como sinónimo del pluralismo, perspectiva que postula una realidad que podemos llamar )diferencial*, o una multiplicidad de fuerzas, de sin!ularidades, en relación a la cual el 5  En una nota al pie, >arlos oya escribe lo si!uienteA )-e!$n la >onvención I de IarsJi, cualquier teoría adecuada de la verdad para un len!uae 3formal6 ( debe tener como consecuencia ló!ica, cuando la teoría est' formulada tomando como metalen!uae el mismolen!uae que es obeto de ella, teoremas de la forma si!uienteA -P. es verdadera en ( si, y sólo si, P! donde & es una oración cualquiera de (. De a%í el car'cter desentreco(illador del que %abla Davidson* 3Davidson, 455+, p. N;6. 6  Davidson epresaA )El principio ordena al int"rprete traducir o interpretar de modo tal queal!unos de suspropios criterios de verdad se lean en la estructura de oraciones que el %ablante consideraverdaderas. El ropósito del principio es %acer inteli!ible al %ablante, puesto que lasdesviaciones ecesivas respecto de la co%erencia y de la corrección no dean un terrenocom$n desde el cual uz!ar el acuerdo o la diferencia. Desde un punto de vista formal, elprincipio de caridad ayuda a resolver el problema de la interaccióndel si!nicado y la creencia al restrin!ir los !rados de libertad concedidos a la creencia mientras se determina el modo de interpretar las palabras. 3Davidson, 455+, p. 5:6  len!uae constituye el límite mismo o la fuerza que opera la din'mica entre la dimensión de lo virtual y de lo actual. Oo como bisa!ra intermediaria sino como límite ener!"tico o cuantode desterritorialización. › La condición social del lenguaje › De todo ello se derivan dos concepciones distintas en torno a lo que implica el car'cter de social que se le adudica primeramente al len!uae. Davidson ustica dic%o car'cter apelando al ar!umento acerca de la manera en la que se lleva a cabo su aprendizae, el que se basa en la necesidad inepu!nable de la presencia de otros %ablantes y del mundo 3Davidson, 455+,p. BP6. ientras que, enfoc'ndonos en la semiótica de Deleuze y Guattari, la condición socialdel len!uae se eplica, antes que apelando a una situación de intercambio comunicacional, asumiendo el car'cter de consi!nativo de aqu"l. >omo epresa (azzaratoA )(a función0sueto en la comunicación y en el len!uae no tiene nada de natural debe ser, por el contrario, constituida e impuesta* 3+::;6. Oo obstante y como adelantamos, en ambos casos la tesis del relativismo se pone en crisis. De acuerdo a la epistemolo!ía eternalista de Davidson, es necesario apelar al afuera de la mente para describir el funcionamiento del len!uae, lo que refuta las tesis subetivistas que incurren en la %ipóstasis del esquema conceptual. &ero adem's, ese afuera debe ser considerado como susceptible de ser descripto y comunicado, lo que refuta las tesis realistas que recurren a la %ipóstasis de una realidad m's all' de la mente. ientras que se!$n la epistemolo!ía maquínica o dia!ram'tica de Deleuze y Guattari, el sueto y la m'quina son conuntos de elementos, de afectos, de ór!anos, de 2uos, de funciones articulados en el mismo plano. Oose trata de aislar nin!uno de los componentes de la semiótica. (os elementos, las funciones,los ór!anos y las fuerzas intervinientes se li!an con ciertas funciones, ór!anos y fuerzas de la m'quina y untos constituyen un a!enciamiento 3(azzarato, +::;6. › Dos argumentos en torno a la condición creativa del lenguaje › >abe   admitir, de lo anterior, que ambos coinciden en rec%azar la implicación de una realidad fuera de nuestros pensamientos tanto como una reducción a nuestros esquemas conceptuales, en la teorización del len!uae. #amos a considerar que ustamente este acuerdo deriva en diferencias fundamentales que a continuación presentamos. Oos interesa resaltar las diferencias sobre cómo conciben el uso del len!uae en la literatura. Oos referimos a la tesis acerca de la condición creativa del len!uae y cómo cada uno de los lósofos la asume en función del correspondiente enfoque sobre la condición social del len!uae que ambos comparten y cuyo alcance los distancia. › En el ensayo de 45PP llamado )Qames Qoyce and 9umpty Dumpty* N , Davdison analiza la operativa de Qoyce, a quien adudica el %aber desaado la concepción apriorística del si!nicado. Dice de tal que al %aber movido el centro de la ener!ía creativa del artista al )entre* el escritor y la audiencia, Qoyce nos dea en medio de una especie de eilio verbal donde estamos obli!ados a compartir toda aniquilación del sentido y a crear 0no desde la 7   Davidson, +::B, pp. 48104BP.  nada0 un nuevo len!uae. (o que Davidson eplica apelando a las mismas palabras de QoyceA2yin! by t%e net of lan!ua!e. Rnmediatamente esto nos remite a la tesis deleuziana del balbuceo, o de la eperiencia de constituirse en etranero en la propia len!ua como la estrate!ia de resistencia frente a la función consi!nativa del len!uae. Davidson admite que toda acción comunicativa implica este eilio verbal, esta situación de necesaria co0creacion. Dice de Qoyce %aber lo!rado llevarnos al momento fundacional del len!uae a esa un!la lin!?ística que nos implica en todo nuestro esfuerzo por sobrevivir. › &or su parte, Deleuze nos alerta frente a la necesidad de asumir el pensamiento como consecuencia de una violencia provocada en el encuentro con su afuera inmanente. Oo nos remite al momento fundacional entendido como una un!la lin!?ística, sino que nos compele a efectuar esa eperiencia de etrema violencia en donde el pensamiento se enfrenta a su propia imposibilidad, a su vacío y entonces, a la necesidad ur!ente de crear. › >onsideramos fundamental apuntar a una diferenciación que ambos autores efect$an, que los inscribe en la %istoria de la losofía occidental pero a su vez los ubica en un lu!ar de fu!a respecto de la misma. S es la articulación entre len!uae ordinario y len!uae artístico, en este caso el literario. Tllí reside, creemos, uno de los puntos que abren todo un %orizonte de problemas que a continuación esbozamos. › &or parte de Deleuze 3sin y con Guattari6, se advierte su insistencia en diferenciar el len!uae en su estado de estraticado y el estado de fu!a P . Es en el arte en donde el len!uae entra en una operativa de fu!a, donde nin!una constante resiste y donde toda sint'ctica, sem'ntica e incluso pra!m'tica 0cuando "sta apunta a interpretar0, se superan %acia una dia!ram'tica y a una maquínica en donde se lleva a cabo la din'mica de líneas que no son sólo lin!?ísticas sino líneas vitales no or!'nicas. › ientras Deleuze considera fundamental distin!uir entre el len!uae ordinario y el len!uae artístico 0en este caso el literario0, Davidson sostiene sólo una diferencia de compleidad o de !rado. Deleuze eplica la diferencia considerando que el len!uae ordinariose sostiene en consi!nas o en operaciones de estraticación que fundamentalmente pretenden detener el 2uo o encuadrar las multiplicidades o convertir el acontecimiento en estado de cosas, mientras Davidson sostiene que la propia comunicación o intersubetividad implica el principio fundamental de acuerdo al cual es posible el len!uae. › 8  emitimos al lector al capítulo )7albució<*, de "rítica y "línica , donde Deleuze aborda condetenimiento el tema del balbuceo y su implicancia en relación a la literatura como forma deresistencia 3Deleuze, 455;, pp. 4B:04B56. Tdem's remitimos al capítulo )Uu" es la (iteratura enorV*, de /af0a+ Por una Literatura Menor  , donde Deleuze y Guattari desarrollan con detenimiento la tesis acerca de la literatura menor como eperimentación 3Deleuze y Guattari, 45NP, +P0886.
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